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Repudiamos las agresiones

La piedra que golpeó a Verónica Chávez la tiró el odio de Ortega. Todos los días los mensajes de odio del dictador son escuchados por sus seguidores a través de sus medios de comunicación y redes sociales, desde donde atacan a la oposición con sus sistemáticas campañas de desprestigio.

Han atacado cobardemente a una periodista y a una mujer, lo que hace aún más repudiable y condenable este hecho de violencia.  Mi solidaridad con Verónica y Miguel.

Recurrentemente incitan al odio y al ataque contra dirigentes de la oposición; y agresiones como la que sufrió Verónica Chávez son consecuencia de ese discurso de odio.  Consecuencias que vi por primera vez el 9 de julio del 2018 en la Basílica de San Sebastián, de Diriamba.  En esa ocasión, después de un discurso de Ortega contra los obispos, un grupo de obispos fueron agredidos salvajemente por una turba de paramilitares y personas manipuladas que llegaron a las afueras de la iglesia para atacarlos.  Gritaban exactamente lo mismo que el dictador había vociferado el día anterior. Palabras de odio, desprecio y violencia, que describen con precisión tal y como son ellos: despreciables y violentos.

Precisamente el domingo 11 de octubre en Matagalpa –horas antes de la agresión a Verónica en Masaya–, al ser retenido por la Policía, el Comisionado que me detuvo me dijo: “la Policía los anda cuidando porque si les pasa algo, que no digan que fue porque no estábamos protegiéndolos”.  Le refuté lo dicho, pero sus palabras me dejaron pensando. 

Luego, al ver el video de la pedrada que recibió Verónica, observo claramente a varios agentes de la Policía en la escena. Estaban ahí y no hicieron nada para evitar la agresión. Entonces ¿dónde está la supuesta protección que dicen brindar?  Una burda mentira de un cuerpo policial represivo y mentiroso, igual que la dictadura que la controla.

Es una vergüenza el papel que le ha tocado a la Policía, que claramente protegió y apañó al agresor, como se puede ver del vídeo tomado del preciso momento del ataque.  Quiero diferenciar de los altos mandos, comprometidos con las acciones represivas de la dictadura y de muchos oficiales policiales que no estando de acuerdo, tengan que obedecer por temor a represalias. 

Cuando exista justicia en Nicaragua, los agresores intelectuales, materiales y los apañadores serán puestos a la orden de jueces que fallen de acuerdo a las leyes.  Ningún ataque debe quedar impune.  Queremos un país que ofrezca garantías para hacer uso de sus derechos constitucionales, que hoy día es el derecho a la reunión, pero en unos meses será el derecho a elegir y ser electo.  Nada de esto es posible con fuerzas parapoliciales que trabajan en complicidad con la policía orteguista.  En Nicaragua somos millones de ciudadanos que pensamos y actuamos distinto, y esto no es un delito.

Responden con agresión

El mensaje de que andan cuidando a los opositores, divulgado la semana pasada por el mismo régimen, está relacionado con el acto de violencia de este domingo.  Acababan de apedrear a Verónica, cuando en las redes sociales los sandinistas decían que habían sido los mismos opositores los que habían provocado el ataque.  Así trabaja esta dictadura cruel y salvaje.  Fue un acto de agresión física minuciosamente planificado con precisión militar; y quieren convertirlo también en un acto de agresión política para sembrar división y odio.

Agredieron en respuesta a las sanciones. Porque les duele que cada día más funcionarios corruptos y serviles de la dictadura sean inmovilizados en sus tareas represivas.  Les duele que Europa en su conjunto los haya condenado tan enérgicamente. También porque saben que vienen más acciones.

Que este acto deplorable y odioso nos haga reflexionar a todos. Analicemos hasta donde ha llegado esta dictadura; que es capaz de hacer todo lo que sea para mantenerse en el poder. Aunque ese implique que cada día sea más dependiente de la pedrada, el garrote, el acoso, el fusil, el encarcelamiento, la tortura y el asesinato.

Para poder seguir resistiendo, es imperativo que tomemos consciencia de la seriedad del momento histórico que estanos viviendo y de la necesidad de buscar soluciones a esta crisis. 

Soluciones que deben empezar en casa. Procurando que este momento que nos demanda solidaridad mutua ante este acto cobarde. Nos ayude a encontrar caminos de consenso político que ayuden a consolidar los deseos y aspiraciones comunes de todos los opositores y la inmensa mayoría del pueblo de Nicaragua. Para logar ese cambio que nos permita salir de esta dictadura para recuperar la libertad de los presos y de todos los nicaragüenses; y transitar hacia la consolidación de una democracia donde todos tengamos derecho a vivir en paz, ya que es lo menos que se merece este sufrido y agredido pueblo.

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Por Juan Sebastian Chamorro

Político y economista comprometido con el desarrollo y el futuro de Nicaragua. Académico visitante en políticas públicas en el Kellogg Institute de la Universidad de Notre Dame. Miembro del Directorio Político de la Concertación Democrática Nicaragüense Monteverde. Activista por la defensa de los Derechos Humanos y la Democracia. Preso Político de junio 2021 a febrero 2023. Precandidato a la Presidencia de la República. Director Ejecutivo de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia del 2019 a enero del 2021 y Director Ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social FUNIDES. Director Ejecutivo de Macesa, Director General de la Cuenta Reto del Milenio, Vice Ministro de Hacienda y Crédito Público, Secretario Técnico de la Presidencia de la República y Director del Sistema Nacional de Inversiones Públicas.
Doctor (Ph.D) en Economía por la Universidad de Wisconsin-Madison, con especialidad en Econometría y Desarrollo Económico, Máster en Economía por la Universidad de Georgetown con mención especial en Políticas Sociales y Licenciado en Economía (graduado Magna Cum Laude) por la Universidad de San Francisco, California. Casado con Victoria Cárdenas y padre de Victoria Isabel.

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